¿Plagas en tu negocio? Esta es la repercusión real que pueden causar

En Mostela insistimos mucho a particulares y a empresas en la importancia de mantener todos los protocolos de seguridad y protección cuando se trata de combatir plagas, y no es para menos, pues la falta de estos puede ocasionar pérdidas de hasta 220.000 pesos, en el mejor de los casos.

En este post te explicamos los daños económicos y reputacionales a los que te puedes enfrentar si sufres una plaga en tu negocio y no la controlas a tiempo.

Antiguamente se conocía como plaga a cualquier animal que causara daños a los cultivos, con el paso del tiempo el concepto de plaga ha evolucionado. Actualmente una plaga se refiere a la sobrepoblación de un tipo de animal que causa daños económicos, físico o de salud al entorno del ser humano.

Es importante recalcar que las plagas causan un daño económico. Tal vez al ser un particular y contar con una plaga en casa no nos damos cuenta de este punto, sin embargo en varios giros empresariales anualmente se producen pérdidas importantes por la presencia de plagas.

Recientemente, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) confirmó la sentencia del Juzgado de lo Social nº4 de Zaragoza en la que se condenaba a una cadena hotelera y a la empresa de limpieza subcontratada a pagarle a una de las empleadas de ésta una indemnización de más de 8.000 €. ¿El motivo? La trabajadora que realizaba labores de limpieza en algunas de las habitaciones, previamente infestadas por una plaga de chinches, lo hacía sin la correcta protección, lo que derivó en que los insectos se propagaran también por la vivienda personal de la mujer.

Daños económicos

Este es tan solo uno de los ejemplos que demuestran que las imprudencias se pagan caras. Las infestaciones cuestan 15,8 mil millones de pesos a los negocios y conllevan una disminución de los beneficios de 36 mil millones. De ahí nuestro empeño por trasladar nuestros conocimientos sobre las plagas a las empresas, negocios que deben poner todos los medios a su alcance por evitar que estas invadan sus espacios. Para ello, deben tener en cuenta tres claves fundamentales:

La formación del personal es vital: A simple vista, no es fácil identificar chinches, son escurridizas y pasan desapercibidas al esconderse entre las sábanas o el mobiliario de las habitaciones, termitas actúan desde dentro de la madera, por lo que no se ven a golpe de vista, u otros bichos. Los empleados están en primera línea de batalla y, con suerte, pueden darse cuenta antes que los clientes de si una estancia esta infestada o no. Por ello, es fundamental que los establecimientos inviertan en formar a sus plantillas, para que puedan identificarlas y saber actuar en cada momento.

Alertas activadas: A nadie le gusta recibir una queja de algún cliente denunciando la presencia de fauna extraña. Es un bochorno evitable. Todo el personal debe estar alerta y comprobar periódicamente que estos bichos no se hayan instalado en las diferentes zonas que conforman una empresa. Relacionado con el punto anterior, la plantilla debe conocer los indicios que apuntan a la presencia de plagas, así como las medidas necesarias para proceder a tiempo en caso de infestación.

Nada como los tratamientos profesionales: muchos insectos sucumben a remedios caseros, no así las chinches, roedores y otros insectos que solo obedecen a tratamientos profesionales como el Tratamiento Térmico Inteligente, que acaba de forma rápida, discreta y con el mínimo impacto posible para la empresa, con estos huéspedes inesperados.

Daños reputacionales

Además de la repercusión económica que puede provocar a un negocio la problemática de las plagas, está también el daño reputacional que es, si cabe, aún más difícil de reparar. La imagen que tienen los clientes es imprescindible para el funcionamiento de un negocio. Sus opiniones tienen un impacto directo y, por tanto, deben tenerse en cuenta, pues ayudan a mejorar aquello en lo que se falla, a asumir los errores o a, simplemente, darse a conocer.

De ellos mismos depende mantener la buena imagen de la empresa. Uno de esos aspectos clave que, sin duda, favorece la reputación de los negocios es la limpieza y el control de plagas. Cuesta menos ser precavido y estar alerta a cualquier signo de infestación para ahorrarse un disgusto, que enfrentarse al bochorno que supone que los clientes descubran una plaga y, peor aún, que sean atacados por esos bichos.

Recomendaciones para no caer en el error

Seguridad y protección, protección y seguridad. Da igual el orden, pero debes velar por el bienestar de tus empleados y tus clientes. ¿Cómo? Aquí te damos algunos consejos:

Equipo de protección necesario: cuando nos enfrentamos a una plaga, la protección de la persona que está en contacto con ese espacio infestado es prioritaria. Igual que los expertos no actúan sin unos trajes especiales, tus empleados tampoco deberían hacerlo sin el atuendo adecuado; esto es: trajes y guantes desechables, y calzas ajustables que eviten que las chinches u otros insectos se cuelen por dentro de la ropa.

Tratamientos profesionales: Ante un problema de esta magnitud, se debe acudir a los expertos. Solo ellos, con su experiencia y los medios adecuados podrán poner fin a la plaga que padece tu negocio. En Mostela contamos con una extensa lista de tratamientos especializados y técnicos que a través del análisis de la situación, podrán recomendarte el que más se ajuste a tus necesidades. Tratamientos térmicos o con biocidas, la gama de insectocaptores, son algunos de esos servicios enfocados en velar por tu negocio y el bienestar de los clientes.

Si deseas asesoramiento especializado para proteger tu negocio contra el ataque de las plagas, contacta con nosotros para estudiar tu caso en detalle y ver qué soluciones se adaptan mejor a tus necesidades.